La sexualidad es una de las condiciones humanas más primitivas e intrínsecas que se puedan estudiar. En ella, se manifiestan los más íntimos e inherentes impulsos que conllevan a la realización de acciones incluso impensadas.

Desde tiempos remotos el ser humano ha creado un submundo entorno a la sexualidad; en parte, se ha aprovechado de las incontables variaciones y fluctuaciones que en las personas produce, y en el deseo y placer que se anhela obtener en su práctica. Diversas culturas con el paso del tiempo han censurado y admitido la exhibición pública de la llamada pornografía.

Pero, ¿Qué es la pornografía?, ¿Es acaso una necesidad de divulgación de los placeres íntimos?. ¿Un tipo de arte en plena expansión?, ¿Una expresión a suerte de protesta contra las sociedades estructuradas y religiosas?, o simplemente, ¿un negocio desmedido?. Quizás, sea un poco de todos estos interrogantes; sin duda alguna la pornografía ha conquistado a un importante sector de la sociedad y continua cautivando a millones de personas en todo el mundo.

El problema del arte pornográfico, es que muchas personas lo ven como un reflejo de la sexualidad normal y tienden a asimilarla como un referente importante en sus relaciones. La verdad es que la pornografía se aleja mucho de la sexualidad  real, de las necesidades humanas y de la verdadera dinámica de las interacciones sexuales y sociales entre individuos. Tal es así, que una filmografía de este tipo es casi de "fantasía" a los ojos de la naturaleza sexual.

¿Cuál es entonces el rol de la pornografía en la sociedad moderna?

Esta pregunta es similar a preguntar ¿Cuál es el rol de "La guerra de las galaxias" en el público infantil?. Aunque, con mayor peso la pornografía posee funciones ocultas y hasta desconocidas por los propios consumidores, podríamos decir que se trata de una verdadera arma de doble filo.

Es importante destacar que la pornografía aunque parezca inofensiva no resulta inocua, ya que causa efectos perjudiciales en algunas personas susceptibles. Se trata de un perjuicio a nivel psicológico y estrictamente mental. A continuación señalaremos algunos de los problemas y perjuicios de los cuáles es indirectamente responsable:

Desinformación

La desinformación es una consecuencia muy frecuente causada por la pornografía a sus consumidores. Se basa principalmente en el submundo irreal que dichas filmografías producen, lo que en parte genera cierto impacto y credibilidad. Esta desinformación, a menudo puede en algunos casos aumentar potencialmente la incidencia de ETS (enfermedades de trasmisión sexual) y de embarazos no deseados en población joven y especialmente absorbente.

Violencia

A lo largo de los años la pornografía fue hasta directamente relacionada con la violencia y diversos actos delictivos. Lo cierto es que este tipo de incidencias apuntan principalmente a la pornografía del tipo sádica y a los subgéneros  más gráficos (gore). La violencia que se muestra en la pantalla ha servido de influencia para personas con personalidades alteradas y/o propensas a distintos trastornos mentales que luego han motivado a la realización de actos criminales. Es el caso del famoso asesino en serie Ted Bundy, quien afirmó en una audiencia que la pornografía había sido su iniciación en su carrera delictiva.

Discriminación

No es casual que los problemas de discriminación se hagan oír entre los más recónditos sectores sociales, incluso aquellos en los que la pornografía no tiene demasiada influencia, pero que igualmente se encuentran "contaminadas" por todo un entorno social que sí consume pornografía. Es el ejemplo de la excesiva preocupación por el tamaño del órgano sexual entre los hombres, del cuerpo perfecto en la mujer y de muchas otras características idealistas que concierne a la sexualidad.

Maltrato animal

En algún subtipo de la pornografía convencional aparece un género tan aberrante como su nombre y que es legal en muchas partes del mundo. La zoofilia contempla las relaciones sexuales con diferentes tipos de animales, siendo entre los más frecuentes los caballos y los perros. Si bien la zoofilia parece no estar muy mal tolerada por la sociedad, constituye un tipo de maltrato y hasta de tortura si se tiene en cuenta la estimulación no consentida, ya que no en todos los casos el sufrimiento parte desde un dolor físico. (En ausencia de dolor igual se puede sufrir).

El rol de la pornografía pareciera no ser positivo en rasgos generales, todo depende de la mentalidad del espectador que en un determinado momento y contexto se encuentre en frente de la pantalla, absorbiendo su contenido y asimilando de forma particular el mensaje gráfico.

Características distintivas de la sexualidad humana

La sexualidad humana posee características que traspasan el entendimiento moral común de todas las personas; esto significa que muchas de sus particularidades no obedecen al intento de intelectualización que el ser humano por definición quiere imponer. En otras palabras, no se razona, simplemente sucede.

Todo evento sexual entre humanos supone una suerte de combinación de actos completamente racionales en combinación con aquellos que bajo ciertos impulsos no tienen una explicación causal y coherente. Así es que en la excitación sexual tanto hombres como mujeres pueden realizar actos que pensados luego de forma aislada resultarían vergonzosos y hasta desagradables; pero, ¿Qué impidió que la persona razone el acto en el preciso momento en que lo llevaba a cabo?.

Estas mismas situaciones, pero llevadas al extremo, se producen con frecuencia en las parafilias sexuales, donde sujetos comunes, trabajadores, estudiantes, padres de familia, pueden esconder deseos moralmente incorrectos e incluso hasta ilegales, en el momento de su máxima excitación sexual. ¿Cuánto de normal hay en una parafilia?. Los límites parecen erráticos y poco definidos. ¿Será solo parte de la conducta sexual normal?.

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