lagrimas del perdón

Quien quiera ser perdonado deberá aprender a perdonar, ¿Que es perdonar? Perdonar no es olvidar el mal que nos hicieron, no significa anular a la persona que nos hizo un mal. Perdonar es volverla a incorporar, es disolver la angustia, es volver a construir la relación de cero. Se necesita mucho poder para perdonar, mucho más que para ser perdonado.

   El perdón es muy sanador, pero  tiene una limitación natural, no se puede otorgar a cualquiera. Toda persona merece ser perdonada, sin embargo solo si esta arrepentida de corazón, verdaderamente retractada.

   Perdonar no siempre implica restaurar la totalidad de la confianza, pero es el primer paso para poder consolidar una relación nueva con una persona, nos da la esperanza de que el tiempo pueda hacer el resto del trabajo, sanando el dolor de una ruptura y dando lugar al reflorecimiento de una nueva.

Quien puede ser perdonado y quien no

   No importa tanto el agravio o la magnitud del error a la hora de perdonar o de ser perdonado, pero si es cierto que existen limites de "no retorno", que están determinados no por la gravedad de la injuria en sí misma sino por la dificultad de lograr un arrepentimiento completo y real.

   En la cultura religiosa y mitológica, la figura del maligno es la contraposición a la imagen de dios. Aquel angel que describen los escritos bíblicos como "lucifer", o "angel de luz", es sin más un malvado espíritu que ha caído de los cielos en rebeldía de su creador.

  Dentro de este escenario, algunos agnósticos y ateos se preguntarán por que dios siendo perfectamente bueno y misericordioso no ha perdonado al angel de la oscuridad que ha fallado a su designio. La verdad no está demasiado oculta, lucifer no puede ser perdonado por que no ha pedido el perdón verdadero, respaldado por un arrepentimiento real y puro.

  Un famoso pasaje de la biblia describe a Lucifer, recién caído del cielo como un angel miserablemente consciente de su situación al alejarse de su posición de privilegio en el cielo, es allí cuando ruega piedad a los mensajeros de dios para que se le perdone. Esta acción podría considerarse como una real petición de perdón. Pero el espíritu santo que puede ver dentro de los corazones y detrás de cualquier palabra, puede saber si el arrepentimiento es sincero y verdadero o está condicionado por otros intereses. Es por ello que al diablo se le ha negado el perdón divino.

 Más allá de si existe en verdad Lucifer o no, estos relatos nos enseñan la naturaleza del perdón y el arrepentimiento. Uno necesita del otro para poder existir.

Problemas sociales relacionados por la falta de perdón

  En la sociedad moderna, no está tan presente el problema del verdadero arrepentimiento para ser perdonado, sino en la capacidad de perdonar de las personas. Las personas se niegan a perdonar, más allá de que el prójimo esté en una posición de real arrepentimiento. Esto sucede por que no dejamos escapar ni disolver el dolor que nos ha generado el daño causado y en consecuencia el perjuicio termina siendo mayor.

Aprender a perdonar nos abrirá las puertas a una mejor calidad de vida.




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